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Consejos para recompensar y motivar a tus empleados

Autor Invitado: Marcela Iriarte

Sé que motivar a tus empleados puede ser una tarea desafiante. Si estás leyendo este artículo, seguramente eres un fanático de las métricas. Cada minuto cuenta; minuto perdido, dinero perdido (e irrecuperable). Ahora ... ¿quién te está cuidando esos minutos? ¿Quién tiene el poder de hacerlos rendir más (o menos)? 

Soy fan de Richard Branson, como seguramente el 99 % de los que consideramos que un negocio tiene que ser divertido, creativo y con mente abierta. No solo debemos ser eficientes en lo que hacemos, sino armar equipos de trabajo que, con la camiseta de la empresa, harán que todos podamos dormir tranquilos, o irnos de vacaciones sin tener que volver dejando por la mitad un Spritz.

En uno de los cursos dictado por SYKES que tomé en Orlando, nos recomendaron el libro 1501 Ways to Reward Employees, de Bob Nelson. Su trabajo habla de estrategias de muy bajo costo y alto impacto, atractivas para todas las generaciones con las que actualmente convivimos y capaces de recompensar y motivar a nuestros empleados de manera efectiva. Avancemos en este tema. 


Las estrategias de recompensa propuestas por Bob Nelson 


El libro se enfoca en cinco tendencias clave que afectan a la fuerza laboral actual: 


Todo esto con el objetivo de aumentar la productividad y mantener contentos a los empleados.

Siempre tuve tendencia a la empatía y al cuidado de la gente. Siempre consideré que 10 minutos de mi tiempo para resolver un problema laboral o personal a cualquiera de mis compañeros de trabajo, vuelve con creces. Y la experiencia me ha demostrado que…  vale la pena! Pero… ¿cómo llegar a ellos?


“Cafecito”: la mejor manera de motivar a tus empleados 


Lo más importante para saber cómo llegar a tu gente, es conocer a tu gente. ¿Cómo vas a retener, reconocer y calificar a tu gente si no la conoces? Aquí no se salva nadie. No importa si tienes, 10, 100 o 1000 empleados a cargo. Dedicarles tiempo y fidelizarlos no tiene precio.

Una vez por semana, mesas con representantes de diferentes sectores y diferentes rangos (no más de 8 para que todos puedan tener al menos 3 a 5 min para hablar), y tema distendido…. Yo suelo arrancar con el clásico: “Bienvenidos. Hoy es tema libre: LA VACA.” -la mirada de los que recién se sientan en mi mesa ES ATÓNITA. Muchos de ellos, las primeras veces, dieron por sentado que ¡los iba a desvincular!-. Les ofrezco una hora de mi tiempo para que me cuenten lo que tengan ganas. 

Algunos tímidamente arrancan contando con quién viven, otros más osados cuentan que esta es su primera experiencia laboral, otros comentan que es la primera vez que tienen trato directo con un CEO... Lo que ellos no saben es que: en silencio, indoloro e incoloro ... les estoy comenzando a tatuar la camiseta de la empresa y este camino que comenzamos juntos, no tiene retorno.

Es una mesa win-win, porque en absolutamente todos los casos, arrancamos hablando de temas personales, pero a los 10 minutos ya estamos hablando de programas de mejoras para la operación, los empleados y la compañía. ¿Qué más puedes pedir que tener 10, 100 o infinitos cerebros pensando contigo? ¡Esto es un sueño hecho realidad!  Y no me vas a decir que no es sencillo. ¿Sabes qué? No! No es sencillo, y ya te cuento por qué.


Escuchar, investigar, responder, implementar


Como toda reunión, esta mesa, si bien distendida, tiene reglas que hay que cumplir, y en eso nos comprometemos todos.  Acá van algunos tips:


Cada empleado tiene una reunión con la dirección al menos una vez por año. En el mientras tanto, las reuniones se deben realizar en forma semanal de no más de 15 minutos entre los supervisores y sus directos y entre los gerentes y sus supervisores. Una cadena de retroalimentación que, de no cortarse, hará mejorar números, relaciones y comunicación. 


El día después


Una vez que la empresa ya está inmersa en este proceso, no duden que el conocimiento de los empleados que la habitan pasa a ser un valor agregado que será difícil doblegar. 

De estas reuniones han salidos planes de beneficios hechos a medida, elementos necesarios para el día a día que no se habían tenido en cuenta: paragüeros en la entrada hasta cestos de tamaño más grande para los breaks. Upgrades en habitaciones presidenciales que raramente se usaban y que hoy son parte del programa de puntos mejor elegido y vendido. Cambio de laptops por computadoras de escritorios para poder hacer devoluciones de calidad en los espacios de trabajo. Festejos de cumpleaños mensuales con concursos de tortas y decoración. (siempre, siempre, siempre: ¡fiesta!) Realización completa de la intranet de una compañía; rápida llegada al directorio para advertir sobre un paro sorpresivo; capacitaciones en inversiones para los que desean ahorrar; en fin…. Podría estar horas escribiendo anécdotas, ideas, implementaciones y procesos que surgieron de este formato y que en su mayoría beneficiaron 100x100 a la empresa. 

Saber que a María le gusta más el té que el café, hará que se sienta más reconocida si le deseamos un feliz cumple con su blend de té preferido. Si Juan tiene enfermo a su perro, seguramente se sentirá mejor si le podemos recomendar un veterinario que lo ayude a pasar este mal momento. 

Cuando te cruzas con un empleado y lo felicitas por sus números, o le preguntas ¿cómo estuvo el cumple de su hija? O esas vacaciones? Otra vez playa? ¡Te cortaste el pelo! Le estas diciendo te conozco y me importas, y eso vuelve, siempre. 

Salir del número de legajo para convertirse en un nombre y apellido es el pedido de muchos y una de las principales razones de porque pensaran más de una vez si quieren o no dejar la compañía.  La plata es importante, pero el sentido de pertenencia y la cultura de la compañía es clave para fidelizar y motivar a tus empleados. 

¿Y tu, ya pensaste con quien te vas a reunir hoy?


Acerca del Autor: Marcela Iriarte

Formada en Atento, Teleperformance y Sykes, Marcela ha trabajado en los startups desde la Blue de American Express, a la sucursal de Banco Macro en la nueva estación Retiro. Formadora de equipos de trabajo de excelencia y con un postgrado en RRHH, su carrera creció en Argentina y en USA, en las industrias del contact center, ocio, entretenimiento, calidad y performance.

Si deseas contactar directamente a Marcela, puedes encontrarla en:


 

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